Chistes de Jaimito

Chistes de Jaimito Graciosos 

Jaimito esta en la iglesia con su mama y a Jaimito le dan ganas de ir al baño y sube al techo y el papa dice que caiga el agua bendita y Jaimito hace pipi el papa dice que caiga el pan de dios y Jaimito hace popo luego dice el papa que se escuche el grito de la gloria y Jaimito grita mamaaaa aquí no hay papel.

Jaimito le dice a su padre:
– ¡Papá, papá, tengo una noticia buena y otra mala!.
– ¿Cuál es la buena Jaimito?.
– ¡Que las he aprobado todas!.
– Muy bien, hijo. ¿Y la mala?.
– ¡Que es mentira!.

– Mamá, mamá, en el cole me dicen enchufado.
– ¿Y tú que haces?
– Yo les sigo la corriente

En clase le preguntan a Jaimito: ¡A ver Jaimito, de qué signo es tu madre? -Pues debe der ser de exclamación porque se pasa todo el día gritándome!

En una clase la profesora manda a los alumnos escribir una carta como si fueran el presidente. Todos se ponen a escribir excepto Jaimito. La profesora le pregunta:
– Jaimito, ¿por qué no estás escribiendo la carta?.
– Porque estoy esperando a mi secretaria.

Llega la profesora de Jaimito a clase y dice:
– A ver, quiero que me digáis cosas que sean redondas y con pelos.
Fernandito responde:
– Las pelotas de tenis.
– Muy bien – dice la profesora -. A ver tú, Pepito.
– Los cocos, señorita.
– Muy bien, muy bien.
A eso que Jaimito alza la mano.
– A ver Jaimito, dime.
– Las pelotas de billar.
– Jaimito, las pelotas de billar son redondas pero no tienen pelo.
Y dice Jaimito:
– ¿Cómo que no?. A ver, Billar, enséñale las pelotas a la profesora.

Los vecinos de Jaimito se reían siempre de él con un juego. Se trataba de que le ofrecían a elegir entre una moneda de 50 céntimos y otra de un euro. Jaimito siempre se llevaba la de menor valor, porque era dorada, y así los otros niños no paraban de reírse de él. La madre de Jaimito, un poco harta, le dijo un día:
– Jaimito, cariño, ¿por qué no te quedas con la moneda de un euro?. Aunque no sea dorada vale más que la otra.
– Fácil, mamá. Si me llevase la otra dejarían de jugar a ese juego conmigo. ¡Y de esta forma he ganado ya más de 50 euros!

La profesora del cole vio un día a Jaimito haciéndole muecas a una niña, así que se le acercó y le dijo:
– Jaimito, cuando yo tenía tu edad me dijeron que si ponía esas caras me iba a quedar así de mayor.
– Pues profe, al menos no puede quejarse de que no la avisaron…

– Jaimito, ordena tu cuarto que vienen visitas.
– Ah, pero no sabía que la reunión era en mi cuarto.

Mamá, hoy en el colegio hemos aprendido a hacer explosivos.
– Muy bien, Jaimito. ¿Y mañana qué aprenderéis en el colegio?
– ¿Qué colegio?.

La profesora le pregunya a Jaimito:
– Jaimito, Jaimito, dime los tres barcos de Colón.
A esto, Jaimito se asoma por la ventana porque pasaba un bellezón de mujer y suelta:
– ¡Santa María qué Pinta tiene esa Niña!.

Le dice la profesora a Jaimito:
– Jaimito, dime todas las formas verbales del verbo nadar.
Y Jaimito dice gritando:
– YO NADO, TÚ NADAS…
Y la profesora le dice:
– Más bajito, Jaimito.
Y Jaimito contesta:
– Yo buceo, tú buceas…

Jaimito dime dos pronombres
¿Quien, yo?
Muy bien Jaimitio!

La maestra le pide a Jaimito que dibuje un huevo. Él empieza a dibujar y se mete la otra mano en el bolsillo, entonces una de las compañeritas grita:
– Señorita, ¡Jaimito esta copiando!

– Hace 15 días que mi tío descansa en paz.
Al oír esto el amigo le dice:
Oye Jaimito, por qué no me dijiste nada sobre la muerte de tu tío.
Y Jaimito respondió:
¡Cómo crees si la que murió fue mi tía!

Chistes de Jaimito Groseros 

– A ver quien dice una oración con “recoger”? (preguntó la maestra) 
– Yo! yo! yo! -dice Jaimito-. 
– No Jaimito, ya sé lo que vas a decir. Di tu Juancito. 
– Bueno. El otro dia fui a la casa de Guille y mi papá me fue a recoger a las 8:00 
– Muy bien Juancito. Ahora una oración con “paja”. 
– Yo, proooofe, yo! -insistió Jaimito-. 
– No Jaimito, dices muchas groserías. Di tu Carlita. 
– El otro día hice un sombrero de paja. 
– Muy bien. Y la última… 
– Ahora yooooo, profeeee… Deeeeeele, yo, profe… ! -gritó Jaimito-. 
– Bueno está bien, pero con “pan”. 
– El otro día iba caminando con Clarita, se tropezó y PAN PAN!… me la cogí. 

Una nenita llega a casa llorando y su madre le pregunta: 
– Pero hija, qué te pasa? 
– Es que en la clase de educación sexual nos han dicho que los niños 
nacen por donde se mete el pene. 
– Sí hija, pero eso no es para llorar… 
– Es que tengo miedo que al nacer el hijo de Jaimito, me rompa la boca. 

La maestra le pide a Jaimito que dibuje un huevo. 
El empieza a dibujar y se mete la otra mano en el bolsillo, entonces una de las compañeritas grita: 
– Señorita… Jaimito se está copiando! 

En la clase de Castellano la maestra le pregunta a Jaimito: 
– Jaimito, en la oración: “María está disfrutando”, dónde está el sujeto? 
– Muy fácil, maestra … Encima de ella! 

El papá de Jaimito le dice a su hijo: 
– Mira Jaimito, ya hablé con la cigüeña para que te trajera un 
hermanito! 

– No me jodas, papá, habiendo tantas mujeres, te cogiste a ese pobre animalito? 

En el colegio, la maestra les pregunta a los chicos qué quieren ser cuando sean grandes. Le pregunta a Luis y éste le contesta: 
– Yo quiero ser arquitecto, y si me va mal … dibujante. 
– Muy bien Luis… y tu María? 
– Yo quiero ser gimnasta, y si me va mal… profesora de gimnasia. 
– Y tu Jaimito? 
– Yo quiero mujeres y champagne. 
– La maestra se queda pensando y le pregunta: 
– Y si te va mal? 
– Paja y coca cola. 

Jaimito muere después de un terrible accidente. 
Horas mas tarde un grupo de médicos se encontraban haciendole una autopsia y descubren un tatuaje que decía: “Mi última voluntad es que me hagan la circunsición”. Se llamó a la familia de Jaimito y todos estuvieron de acuerdo en que debería hacerse, después de todo era la última voluntad de Jaimito. Empiezan a circunsidar a Jaimito cuando descubren otro tatuaje en su pene, con la siguiente frase: “Aun después de muerto, me siguen agarrando el guevo”. 

En el salón de clases de Jaimito, un día la maestra les dijo: 
“Si se portan bien y aprenden la lección, mañana vengo con minifalda.” 
Al dia siguiente la maestra iba en minifalda, y esta vez les dijo: 
“Si se portan bien y aprenden la lección, mañana vengo cubierta solamente con hojas de árbol.” 
Lo cumplió y al día siguiente iba vestida sólo con hojitas. Llegó la hora del recreo y Jaimito era el único que seguía en el salon. Entonces la maestra le preguntó: 
“Jaimito ¿por qué no saliste?” 
Y él respondió: 
“Porque como hoy comienza el otoño, estoy esperando a que las hojas se caigan…”.

El primer día de clases, la maestra pregunta a sus alumnos: 
“Juanito, ¿cual es la profesión de tu mamá?” 
“Secretaria, profesora.” 
“¿Y tu mamá, Jaimito, a qué se dedica?” 
“¿Mi mamá? Mi mamá es sustituta.” 
“¿Cómo dices?” 
“¡Sustituta!” 
“Esa profesión no existe, Jaimito. Por favor explícanos lo que hace tu madre.” 
“Bueno, ella se para en una esquina, allí llegan unos señores que le dan dinero, ella entra con ellos a un cuarto de Hotel y, después de media hora, los señores salen apretándose el cinturón…” 
“¡Pero Jaimito, entonces tu mamá no es sustituta, sino prostituta!” 
“¡No, no! La puta es mi tía que está enferma. Mi mamá sólo le está cuidando la esquina…”.

Jaimito estaba sentado en clase haciendo problemas de matemáticas cuando su profesora le dice: 
“Jaimito, si hay cinco pájaros parados en un arbusto y le disparas a uno con una pistola, ¿Cuántos pájaros quedarían?” 
“Ninguno,” replicó Jaimito, “porque uno moriría y los otros cuatro saldrían volando.” 
“Bueno, la respuesta que estaba buscando era cuatro, pero me encanta tu manera de pensar.” 
Entonces Jaimito dijo: “Tengo una pregunta para usted, señorita. Si hay tres mujeres sentadas en un banco comiéndose un helado, la primera lo está lamiendo, la segunda lo está mordiendo y la tercera lo está chupando. ¿Cuál de ellas está casada?” 
La profesora se sonrojó y contestó tímidamente: “Bueno, no estoy segura… Supongo que la que lo está chupando.” 
“No. La que está casada es la que lleva el anillo de bodas en el dedo, ¡pero me encanta tu manera de pensar!”

En la clase de Jaimito dice la profesora: “A ver niños, tenéis que decirme órganos a pares, ¿vale? Empieza Juan”. “Pues las orejas, señorita”. “Muy bien, Juan. Ahora tú, Pedro”. “Los pulmones, señorita”. “Muy bien. A ver, ahora tú Jaimito… ¡pero cuidado que nos conocemos!” “La churra”. Jaimito observa que la maestra pone mala cara y se defiende: “Sí señorita, porque mi padre tiene una churra, así de pequeñita, para hacer pipí; y otra, así de grande, para que mi madre se lave los dientes”.

Jaimito, ¿Has barrido? -Sí ¿Has Fregado? -Sí ¿Has planchado? -Sí Logaritmo neperiano de 1437 – No sé Eah, pues hoy tampoco follas…