Chistes de Pepito

Chistes de Pepito y Jaimito

– Mamá, mamá, ¿me puedes dar 2 euros para un pobre hombre que está gritando en la calle?
– Jaimito, ¡qué corazón más grande tienes! ¿Qué es lo que grita ese hombre? 
– Esto, ¡Helados a 2 euros! 

Se levanta Pepito y le dice a su papá:
– Papá, papá, hoy me levanté con ganas de trabajar.
El papá le contesta:
– ¿Y qué vas a hacer?.
– Acostarme para que se me quiten las ganas.

Un día Jaimito quería ir a la piscina. Le preguntó a su madre: 
– Mamá, mamá, ¿Puedo ir a la piscina?
Y le respondió: 
-Si 
Y volvió herido. Otro día le preguntó lo mismo. Y la madre le dijo: 
– Si 
Y volvió aún más herido.
Otro día le preguntó lo mismo que antes y le dijo: 
– No, Jaimito, que te harás daño.
Caramba mami, justo hoy cuando iban a poner el agua

Estaba Pepito en la escuela y en eso que la maestra dice:
– Niños, en el día de hoy hablaremos de sexualidad y el tema es: masturbación.
Inmediatamente Pepito levanta la mano:
– Maestra, y los que ya nos lo sabemos… ¿podemos salir antes al recreo?.

El profesor repartiendo las notas:
– Luisito un diez.
– Pedrito un ocho.
– Juanito un seis.
– Jaimito un cero.
– Oiga profesor, ¿Y por qué a mí un cero?
– Porque has copiado el examen de Pedrito.
– ¿Y usted cómo lo sabe?
– Porque las cuatro primeras preguntas, están iguales, y en la última pregunta Pedrito respondió: “Esa, no me la sé” y tu has puesto: “Yo tampoco”.

– Jaimito, dime el presente de indicativo del verbo nadar.
Jaimito contesta gritando:
– YO NADO, TU NADAS…
La profesora le dice:
– Por favor, Jaimito, más bajito,
– Yo buceo, tú buceas…

– Jaimito mira a su hermanito recién nacido que se ha quedado dormido y dice: 
– Mamá, ¿por qué no se mueve? ¿Vino sin pilas?

Llega pepito de la escuela. Y dice:
– Mami, Mami en el colegio me dicen El chapulin colorado 
La mama pregunta: 
– ¿Quienes mi amor? 
– todos. 
– No les hagas caso, esos niños son unos tontos. 
– Lo sospeche desde un principio

– ¿Jaimito sabes nadar?
– Sí, señorita.
– ¿Dónde has aprendido?
– En el agua. 

Jaimito le pregunta a la maestra:Maestra, ¿usted me castigaría por algo que yo no hice?
– Claro que no, Jaimito. 
– Ah, pues que bueno, porque yo no hice mi tarea.

Un día la maestra le dijo a Pepito:
– A tu edad yo me sabía todos los nombres de los países.
Y Pepito le contesta con una voz muy insultante:
– Porque en ese tiempo existían dos o tres solamente, maestra.

Dice la profesora:
– Os voy a hacer dos preguntas y quien me conteste la primera bien, la segunda ya no la tiene que contestar.
Jaimito, ¿cuántos pelos tiene un caballo?
– Tiene 500.588.200 pelos.
Entonces, dice la maestra:
– ¿Y tú cómo lo sabes?
– ¡Ah, ya no, ésta es la segunda!

Pepito le dice a Jaimito:
– Oye, ¿cómo te fue en la prueba?.
Jaimito le responde:
– Nada, me fue mal porque no respondí nada.
Y Pepito le responde:
– Yo también dejé la prueba en blanco.
Y Jaimito le dice:
– ¡Eres tonto, después la señorita va a creer que nos copiamos!.

La madre de Jaimito le dice a Jaimito:
– A ver, si te portas bien. Porque cada vez que haces algo malo me sale una cana.
– Ahhh, entonces tú debiste haber sido tremenda, porque fíjate como ésta la abuela.

– Pepito, ¿Qué da el peral?
– Peras, señorita.
– Muy bien ¿y el melocotonero?
– Melocotones, señorita.
– A ver Jaimito, ¿el cedro da alguna fruta?
– Claro que si, señorita, el cedro da “trocino”

Chistes de Pepito Cortos 

– Papá, ¿puedo ver la televisión?
– Sí pero no la enciendas.

– Papá, ¿por qué te casaste con mi mamá?
– Por tu culpa.

– Veo que ya has aprendido a ir en bicicleta, Pepito. ¿Qué te ha parecido lo más difícil?
– Que me la compraras.

– Mamá, ¿pol qué se enfada tanto mi honolable señol padle cuando quielo il al lestaulante chino?.

– Pepito, báñate que en cualquier momento puede llegar tu abuelita.
– ¿Y si después no llega?

– Pues mi hijo ya sabe que los niños vienen del sexo. ¿Verdad Pepito?.
– Sí. Los niños vienen del sexo piso de los rascacielos.

– ¿Qué te pasa Pepito, por qué lloras tanto?
– Porque perdí los libros del “cole”.
– Pero no te pongas tan triste hijo mío.
– Si no estoy triste mamá, ¡lloro de alegría!

– Pues mi mamá siempre está con fiebre.
– ¿Le da mucho la gripe?
– Pues no lo sé. Pero mi papá le dice por las noches que ya no puede más con ella porque siempre está caliente.

 Papá, ya no te metas al cuarto de la sirvienta porque cuando llego yo me dice que está muy cansada.

– Tan grandote que está mi padre… Y el otro día me lo encontré jugando con una muñeca hinchable gigante…

– Mamá, ¿puedo tomar el sol?
– Sí Pepito.
– Pues dame un vaso.

– Mamá, mi hermanita se ha hecho caca.
– Pues cámbiale los pañales.
– Pero si no tengo cambio.

Chistes de Pepito Groseros 

Esque era una vez pepito y le dice su mama pepito ve a vender piza y dice pisa pisa y le preguntan vende piza no le responde vendo pisa y ya y luego le dice la mama ve a vender melones y dice melos melos y le preguntan vende melones no melos y le dice la mama ve a vender huevos y dice pepito pisa,oisa,melos,melos,huevos,huevos

Pepito encuentra a su hermana haciendo el amor con el novio y les pregunta que estan asiendo . el novio le contesta la estoy vacunando dice Pepito oye pero estara bien enferma , porque ayer vino un amigo tuyo y la vacuno dos veces lo unico que parece que la jeringa era muy grande porque mi hermana grito tan fuerte que se desmayo y tu amigo le tubo que dar un beso y se acostaron en la cama y se pusieron muy comodos al prinsipio crey que estaban asiendo el sexo y lo queria aser yo con mi hermana

– Pepito, en la frase “Ana está gozando a lo grande”, ¿dónde se encuentra el sujeto?
– pues lógicamente el sujeto se encuentra tumbado encima de Ana.

– Maestra, ¿qué es pene?
– El órgano sexual masculino, Pepito.
– ¿Entonces, por qué ahora que se murió mi abuelita dijeron que habrían de celebrar unas misas para que su alma no pene?

– Mamá, ¿los corazones tienen patitas?
– No, Pepito.
– ¿Entonces por qué te dice papá por las noches: “Ábrete de patitas corazón”?

– Papá, ¿qué tomamos mucha leche en casa?
– La normal Pepito, ¿por qué?
– Porque cuando viene el lechero mi mamá siempre le dice: “Más, más, más, más…”

– Mamá, ¿por qué mi papá escupe todas las noches en estos globitos transparentes?

– Maestra, ¿la regla viene sola, o te la traen?
– Viene sola Pepita.
– ¿Entonces, la que me trajo mi abuela no vale?